Rara vez le oye a un hijo decir, cuando se le pide que describa con una sola palabra la vida de su hogar, que es plácida, silenciosa o quieta. Casi siempre la palabra elegida es atareada, apresurada o hasta caótica.
Los hogares de los pastores y demás líderes de la iglesia no son inmunes al ritmo de la vida del siglo XX. Por lo general sienten aún más el ajetreo.
El hogar del pastor no es un refugio competitivo; es muchas veces un torbellino apenas contenido. ¿Cómo afecta el ministerio a la familia del pastor? ¿Cómo afecta la familia del pastor al ministerio? Es difícil hacer generalizaciones acerca de los efectos de criarse en un hogar centrado alrededor del ministerio. Pero a ellos les importa el efecto que tiene su vocación en sus hijos. ¿Cómo pueden los pastores hacer que tanto su vida de familia como su vida de iglesia sean agradables a Dios? ¿Es posible tener un hogar sano y ajetreado?
El autor responde a estas y otras muchas preguntas con gran tino y prudencia. Basa sus conclusiones en respuestas honradas que los mismos pastores dan a encuestas y entrevistas. Hallará en la lectura de este libro la inspiración y sabiduría que siente y necesita para conservar su hogar sano en medio del ajetreo del ministerio.
Marshall Shelley es un pastor, padre y escritor experimentado que enfrenta los mismos desafíos y dilemas que los demás. Comparte aquí las respuestas que va encontrando para sus propias situaciones humanas.




