Al analizar nuestra vida, es evidente que confundimos el vivir día a día con el aceptar lo que nos pasa cada día. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que nos encontramos débiles espiritualmente. Quiere decir que aceptamos junto con lo bueno que Dios tiene para nosotros lo malo que Él no quiere para nosotros.
Entonces, ¿qué nos lleva a conformarnos con esta vida tan deprimente? El autor nos da la respuesta: «Son muchos los hijos de Dios que andan caminando por la vida con una mentalidad de esclavo».
Por lo tanto, libérate con kla ayuda del Selor y deja que el Espíritu Santo haga la obra en ti. No permitas que este mundo te intimide, ni pases por alto la maravillosa oportunidad que te brinda el Señor. Dios nos da una palabra profética con est elibro al decirnos que no tomemos en cuenta las circunstancias adversas, sino que permitamos que sus promesas cobren vida en nosotros a fin de que seamos «Portadores de Su gloria».




